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Tres revoluciones que están por venir luego de la pandemia

Con la pandemia también cambió la velocidad con la que cambian las cosas. Productos, servicios y modelos de negocio se están desarrollando aún más rápido. Con ese panorama se abre un nuevo reto para la educación. ¿Cuál?

 

Publicado el 13 de enero de 2022 en la Revista Forbes. 
Para leer el artículo original, haz clic aquí
Escrito por Camilo Vásquez, Socio Fundador de Vásquez Kennedy.

Quien sienta que últimamente los cambios han ocurrido muy rápidamente, que se siente a ver lo que está por venir. 

Es cierto que la pandemia aceleró los cambios, que muchos llegaron para quedarse, y también que cambió para siempre la velocidad del cambio.  Seguirán creándose más rápidamente nuevos productos y servicios, nuevos modelos de negocios, nuevas soluciones tecnológicas, nuevas expectativas de los clientes, y nuevas reorganizaciones de las empresas para adaptarse y mantenerse vigentes.

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La progresiva automatización de las tareas, que pasan a ser ejecutadas por algoritmos y máquinas en remplazo de los humanos, está yendo a la par de un requerimiento mayor de las habilidades más “humanas” de parte de los trabajadores, como la creatividad, la iniciativa, el pensamiento crítico, la negociación, la resolución de problemas complejos, y la orientación al servicio.

¿Excitante? Esas no son las únicas presiones de cambio sobre la fuerza laboral.  El trabajo remoto que trajo la pandemia está requiriendo del trabajador (y permitiéndole) mayores autonomía e iniciativa, y mayores responsabilidad y capacidad para decidir, lo que supone reportar a un líder “empoderador”, persuasivo y aglutinador, a cambio del supervisor autoritario.

Primera revolución

Toda una transformación para la gente que trabaja y para quienes la dirigen.

Por todo esto, veremos pronto grandes cambios “revolucionarios” en el sistema educativo, en el sistema legal, y en la “mentalidad” de empresarios, gerentes y empleados colombianos.

¿Por qué lo podemos afirmar? Porque no hay opción. El Foro Económico Mundial informó que el 59% de las grandes empresas harán cambios en su cadena de valor, o ya los están haciendo, y que el 70% de los trabajos verán una automatización parcial o total de sus tareas. 

Y así lo ilustraron cinco expertos panelistas de primer nivel en el foro “Esquemas de Trabajo, Desarrollo del Talento y Empleo en época de Postpandemia” que este columnista tuvo la oportunidad de moderar, en el marco del congreso Andicom 2021, el más importante del país en el campo de la tecnología, realizado en noviembre pasado en Cartagena.

Es inevitable, en primer lugar, el deterioro de la sincronía entre el sistema educativo colombiano y las necesidades de la industria, y la necesidad de implementar medidas creativas que lleven a superar, primero, la falta 150.000 técnicos y profesionales en el país, relacionados con el área de Informática y, segundo, a insertar en el mundo digital a la fuerza laboral colombiana, hoy poco educada, lejana a los sistemas tecnológicos y sin conocimiento funcional del idioma inglés.  Así lo comentó Ximena Duque, presidente ejecutivo de Fedesoft, quien ha trabajado por más de 10 años en organizaciones de fortalecimiento empresarial y en el ecosistema digital de Colombia.  Una transformación revolucionaria del sistema educativo en Colombia tendrá que llegar, y mejor pronto que tarde.

Segunda revolución

La segunda revolución tendrá que ocurrir en legislación laboral colombiana.  Carlos Hernán Godoy, quien es una autoridad en Derecho Laboral en el país, hizo ver de qué manera nuestro Código Sustantivo del Trabajo, que fue creado hace 70 años y para las grandes empresas, hoy día es abiertamente retardatario frente a las realidades modernas de las relaciones de los trabajadores con las empresas, es una carga pesada para las Mipymes -que son el 90% de las empresas del país y casi todas las TIC- y un obstáculo para los trabajadores que anhelan prestar servicios personales bajo esquemas nuevos, en los que las plataformas y los clientes ocupan un lugar de primer orden en esa relación, actores que no considera el código laboral.

Tercera revolución

Y la tercera revolución inevitable se dará en la “mentalidad” de los empresarios y los ejecutivos.  Antonio José Sánchez y Felipe Delgado, de las firmas cazatalentos Boyden y Michael Page, respectivamente, y Xavier García, ejecutivo corporativo de la petrolera canadiense Frontera Energy, hablaron sobre los nuevos perfiles de liderazgo que requieren las empresas, mucho más orientados hoy a canalizar el potencial creativo de la gente, a facilitarles espacios de participación y a focalizar la gestión de los equipos sobre los resultados finales, otorgando a los trabajadores niveles de participación y de autonomía sustancialmente superiores. 

Esto, como factor clave para poder contar con el mejor talento y obtener su cooperación en épocas de turbulencia constante, donde la “tranquilidad laboral” es un concepto que suena ya poco menos que atávico. 

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Tres revoluciones que veremos, porque no tenemos opción. Las elecciones de 2022 definirán el futuro del país en muchos frentes, y uno de ellos será en las posibilidades del país de avanzar a la velocidad a la que el mundo va. 

Contacto
LinkedIn: Camilo Vásquez*
El autor es consultor en desarrollo de carrera, con más de 25 años de experiencia. Es gerente de  Vásquez Kennedy, empresa que ha apoyado el desarrollo profesional de más de 10.000 gerentes y profesionales; coach de desarrollo de carrera, especialista en Comunicación Organizacional y Psicólogo. Fue elegido en 2021 en el Top 5 de los HR Influencers de Colombia.

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